Kim Kardashian ha pasado varios días en Roma, Italia, en compañía de varios de sus colaboradores. Aunque oficialmente no hay explicación para este viaje, hay versiones que aseguran que se encuentra en Italia por negocios.Durante su estancia, la empresaria aprovechó para darse una escapada al Vaticano, donde su presencia causó revuelo, pero no por tratarse de una visita de «la famosa Kim Kardashian«, sino por la forma en que iba vestida.

 

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Para la ocasión, la ex de Kanye West eligió un look demasiado atrevido: un vestido blanco ceñido con transparencias y apliques de encaje, con los hombros descubiertos y cutouts en la parte del vientre. Para complementar el outfit, la socialité llevaba sandalias de color hueso atadas a los tobillos, el pelo recogido y lentes de sol.

La elección de vestuario causó gran conmoción porque es más que conocido que La Ciudad del Vaticano tiene un estricto código de vestimenta que incluso está a la vista de todos a la entrada: no se permiten shorts, blusas o camisas sin mangas o con escote, minifaldas; de preferencia, tampoco se deben dejar ver los tatuajes y otros accesorios que se consideren ofensivos para la iglesia católica.

Por supuesto, no la dejaron entrar vestida de ese modo así que, con todo y que el verano se siente con todo su poder (hoy están a 30 grados celsius), Kim tuvo que atenerse a las reglas y ponerse un abrigo que la cubriera toda.

Solo entonces pudo entrar y admirar varios icónicos objetos y lugares como la Capilla Sixtina o La Piedad de Miguel Ángel, según compartió ella misma en sus stories.